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Edición especial, Diciembre, 2001 Maternidad sin Riesgos En Brasil, más de 36% de todos los nacimientos son por cesárea y en hospitales privados la prevalencia oscila entre 80–90%, una de las tasas más elevadas a escala mundial. La prensa brasileña no especializada describe a las brasileñas como personas que optan por el nacimiento quirúrgico, y varios médicos afirman que lo que mantiene las elevadas tasas de prevalencia son las exigencias de las mujeres mismas. Aunque la literatura académica incluye las motivaciones de doctores y de mujeres, rara vez se examinan las diferencias de poder que existen entre ellos. Evidentemente, en la sala de partos los médicos tienen mayor poder de decisión. Kristine Hopkins encabezó un estudio sobre esta situación; encontró que las mujeres rara vez solicitan una cesárea y que los doctores suelen utilizar su autoridad médica para persuadirlas a que la “escojan”. Hopkins fue becaria postdoctoral del Programa Bernard Berelson del Population Council y actualmente colabora con la Universidad de Texas en Austin. Implicaciones de las cesáreas En Brasil, la educación y el lugar de residencia de la mujer se asocian con la probabilidad de una cesárea, como lo muestra la Encuesta de Demografía y Salud realizada en 1996, que reveló que sólo 13% de las mujeres sin estudios daba a luz por cesárea, contra 37% de ellas con educación primaria; la tasa de cesáreas fue de 55% entre mujeres con secundaria y de 81% para aquéllas con formación académica superior. El estudio también indicó que sólo 20% de mujeres de áreas rurales se sometían a esta intervención, comparado con 42% en zonas urbanas. Razones posibles Para examinar estos argumentos, Hopkins estudió los nacimientos en un hospital público y en uno privado en Pôrto Alegre y Natal, dos ciudades que reflejan las grandes diferencias geográficas, históricas y económicas de Brasil. Para ello, se aplicó una encuesta posparto a 321 mujeres en esos hospitales, se hicieron entrevistas a profundidad con una submuestra de 41 mujeres, y se observó el trabajo de parto y el parto de 15 mujeres de hospitales públicos y 14 de hospitales privados. Actitudes relacionadas con el nacimiento quirúrgico y el vaginal Aproximadamente dos terceras partes de las mujeres estuvieron de acuerdo con que la operación cesárea no es dolorosa; pero alrededor de tres cuartas partes dijeron que es muy dolorosa después de realizada. Hopkins comentó: “Aunque casi todas las mujeres estuvieron de acuerdo en que un parto es más doloroso que una cesárea, no podemos suponer que las mujeres solicitan esta última con base en dicha percepción”. En cuanto a la seguridad del nacimiento quirúrgico versus el vaginal, sólo 22–30% de las encuestadas creían que la cesárea era más segura para el bebé. Únicamente 14–18% pensaba que la intervención era más segura para la madre. Preferencia sobre vía de nacimiento vs. tipo de nacimiento A tres cuartas partes de las mujeres no primerizas de los hospitales privados se les había practicado una cesárea para el nacimiento de su último hijo. Sin embargo, a pesar de la creencia generalizada en Brasil de que cuando una madre da a luz por cesárea todos los nacimientos posteriores deberán ser quirúrgicos, el estudio mostró que una tercera parte de estas mujeres dijeron que querían un parto vaginal. Hopkins dijo al respecto: “Estos resultados ponen en tela de juicio el supuesto de que una abrumadora mayoría de las mujeres que dan a luz en hospitales privados exige someterse a una cesárea”. En la sala de labor A esto Hopkins responde: “El comportamiento de los doctores en hospitales públicos indica que pueden resistir la presión de la mujer que exige someterse a una cesárea. Más aún, un grito de dolor no es una petición para que se haga una cesárea”. Muchas de las mujeres del estudio no habían recibido preparación psicológica para hacer frente a las dificultades del trabajo de parto y nacimiento. A veces, la investigadora fue testigo de que los médicos concientemente ignoraban o malinterpretaban las condiciones de salud en la sala de labor a fin de proponer una cesárea. En algunas instancias, los médicos no esperaban a que el parto se presentara naturalmente, y en etapas relativamente tempranas del proceso decían a las pacientes que debían recurrir a una cesárea porque el trabajo de parto no avanzaba. Los resultados del estudio indican que los obstetras brasileños no practican cesáreas en respuesta a la demanda abrumadora de sus pacientes y que las mujeres están menos interesadas en esta intervención que lo que sugieren la percepción popular y la opinión médica. Para concluir, Hopkins dijo: “Los médicos juegan un papel muy activo en la construcción sistemática de la cultura de la cesárea en Brasil”. Fuente Patrocinadores externos | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||