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Edición especial, Diciembre, 2001 Investigación y Política Por mucho tiempo, en el ambiente científico se ha debatido sobre los vínculos entre hallazgos de investigación y diseño de políticas. ¿Hasta qué punto los investigadores deben intentar transmitir sus resultados a los tomadores de decisión de los gobiernos? ¿Qué situaciones impiden o facilitan la comunicación entre investigadores y diseñadores de políticas? Recientemente, Ana Langer, Directora Regional del Population Council para América Latina y el Caribe, y otros colegas condujeron un estudio acerca de la influencia de la investigación sobre la toma de decisión en el ámbito de la salud en México. Los hallazgos probablemente se apliquen a otros países. Los investigadores examinaron cuatro programas de la Secretaría de Salud de México: prevención del SIDA y cólera, planificación familiar e inmunizaciones. Se hicieron entrevistas a profundidad a 67 investigadores y funcionarios, se realizó una investigación documental y se escribieron estudios de caso. En las interacciones de la investigación y la política surgen cuatro elementos: el contenido de la investigación y de la política, los actores participantes, el proceso de comunicación y el contexto que rodea la investigación y la política. Los investigadores y los tomadores de decisión mencionaron que la calidad de la investigación influye para que se tome en cuenta en la política. Sin embargo, los políticos suelen juzgar la calidad de la investigación con base en el prestigio del investigador más que por sus publicaciones y la opinión de colegas. La disparidad en los términos vernáculos utilizados por los científicos y los tomadores de decisión fue una barrera para el uso de los hallazgos de investigación. Langer y sus colegas observaron que entre ellos había un “desdén intelectual mutuo”, y que todos deseaban “ser reconocidos como el principal promotor para solucionar el problema”. Los entrevistados identificaron a grupos locales e internacionales que promueven el uso de la investigación para la toma de decisiones. Un participante del programa del SIDA comentó: “Qué bueno que una organización tan importante [la Organización Mundial de la Salud] haga declaraciones, produzca publicaciones y promueva reuniones con Secretarios de Salud. Eso fue definitivamente valioso”. Los obstáculos detectados incluyeron la percepción de que los tomadores de decisión valoran más la experiencia que los datos, y que ellos como los profesionales de los medios carecen de preparación técnica. Numerosos informantes mencionaron que los contactos informales entre investigadores y tomadores de decisión son más importantes que los intercambios del tipo de boletines y reuniones. Un obstáculo más para la comunicación fueron los intereses profesionales limitados, según dijo un investigador del SIDA: “Así como no veo la necesidad de que los tomadores de decisiones me aburran con sus normas, yo tampoco veo por qué molestarlos con mis estadísticas”. Acerca del contexto de la investigación y del diseño de políticas, la relativa estabilidad del gobierno mexicano ha dado mayor oportunidad a los científicos de rotar dentro y fuera de puestos gubernamentales. Un tomador de decisiones que había sido investigador declaró: “El mecanismo más rápido y eficiente [para aplicar la investigación a la política] es incorporar a los investigadores al proceso de toma de decisiones”. La necesidad de abordar problemas de salud urgentes promueve también el uso de la investigación para el diseño de políticas, como fue el caso del cólera y del SIDA. El papel del público Fuentes Trostle, James, Mario Bronfman y Ana Langer. 1999. “How do researchers influence decisionmakers? Case studies of Mexican policies," Health Policy and Planning 14(2):103–114. Patrocinadores externos | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||