|
|
| |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Edición especial, Diciembre, 2001 Informe de Campo Mejorar la calidad de los servicios de planificación familiar (PF), independientemente del impacto demográfico que ello conlleva, es un esfuerzo que promueven ampliamente los especialistas en población. Pero no se sabe aún si servicios de mejor calidad aumentan la prevalencia anticonceptiva y reducen la fecundidad no deseada. “Nos gustaría creer que mejorar la calidad de la atención reduce la fecundidad no deseada, pero la base empírica que apoya este supuesto no es muy sólida”, dice Anrudh Jain, Director de Programas de la División Internacional de Programas del Population Council. Esa base empírica se expandió recientemente con la publicación del artículo “Meeting reproductive goals: The impact of the quality of family planning services on unintended pregnancy in Peru”, del cual son autores Barbara Mensch (Population Council), Mary Arends- Kuenning (Centro de Estudios de Población, Universidad de Michigan), Anrudh Jain y María Rosa Gárate (Population Council, Perú). Este artículo se basa en una publicación del Council (1994) titulada “Assessing the impact of the quality of family planning services on contraceptive use in Peru: A case study linking Situation Analysis data to the DHS”, de Mensch, Arends-Kuenning y Jain. El estudio de 1994 fue pionero en vincular dos bases de datos: la Encuesta de Demografía y Salud (EDS) y el Análisis Situacional (AS) sobre las condiciones de la PF en sitios específicos de prestación de servicios. El estudio de 1995 avanzó más, al vincular datos obtenidos de la EDS y del AS con una tercera fuente de información: una encuesta de seguimiento de una muestra de mujeres entrevistadas para la EDS. Se analizó información de la EDS de 1991–92 en Perú, que incluye a casi 16,000 mujeres, y del AS de 1992, realizado por el Proyecto de Investigación Operativa y Asistencia Técnica para América Latina y el Caribe del Council. El AS se adaptó para la EDS de 1991–92: se hizo trabajo de campo en las áreas de muestreo de la EDS, lo que requirió visitar casi 3,000 puntos de prestación de servicios y constituyó el AS más grande de la historia. Mensch y sus colegas desarrollaron un índice de calidad de la atención que mide la calidad de los servicios de PF disponibles en un área geográfica dada para las mujeres (y sus compañeros) que ahí residen. Los índices se calcularon con base en ocho aspectos de la prestación de servicios. El índice calculado para un área dada se asignó después a todas las mujeres de dicha zona y se correlacionó con el uso de anticonceptivos modernos. Este análisis reveló que un mayor porcentaje de mujeres usaban anticonceptivos modernos en áreas con servicios de PF de alta calidad que en las de baja. Dicha asociación siguió siendo estadísticamente significativa después de que los investigadores tomaran en cuenta otros factores conocidos por afectar el uso de anticonceptivos. El estudio de 1995 examinó el impacto de la calidad de la atención en las tasas de embarazos no deseados (un indicador del grado en que las mujeres cumplen con sus intenciones reproductivas). Estas intenciones se registraron en los datos de la EDS, pues se preguntó a las mujeres si deseaban embarazarse en el futuro o no. En 1994, los investigadores volvieron a entrevistar a un gran porcentaje de las mujeres que habían participado en la EDS en dos áreas de Perú, para saber si se habían embarazado o no en el período posterior a la EDS; sus respuestas revelaron que 21% de quienes no habían deseado embarazarse lo habían hecho. El porcentaje de nacimientos no deseados fue significativamente mayor en áreas con servicios de PF de baja calidad que en áreas con servicios de alta calidad, incluso después de controlar por factores de confusión. Mensch y Jain subrayan que los resultados sólo señalaron una relación entre calidad de la atención y comportamiento reproductivo. Las limitaciones de los datos obligan a interpretar los hallazgos de manera conservadora. Con todo, estos estudios apoyan el argumento de que mejorar la calidad de los servicios de PF es una inversión que vale la pena, porque favorece el bienestar reproductivo de mujeres y hombres y puede aumentar el uso de anticonceptivos y reducir la fecundidad no deseada. Fuentes Mensch, Barbara S., Mary Arends-Kuenning, Anrudh Jain, y María Rosa Gárate. 1995. “Meeting reproductive goals: The impact of the quality of family planning services on unintended pregnancy in Peru," Policy Research Division Working Paper no. 81. Nueva York: The Population Council. (resumen) Patrocinadores externos | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||