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Edición especial, Diciembre, 2001 Salud Reproductiva El diagnóstico de infecciones de transmisión sexual (ITS) en países en vías de desarrollo es un reto para los prestadores de servicios de salud. En general, se carece de fondos e infraestructura para realizar pruebas de amplio alcance. Sin embargo, la detección de estas infecciones es crítica. Por ejemplo, si se inserta un dispositivo intrauterino (DIU) en presencia de una infección cervical, aumenta el riesgo de que la mujer desarrolle enfermedad pélvica inflamatoria, un padecimiento que puede ocasionar esterilidad y a veces la muerte. Para evitarlo, los médicos utilizan el “manejo sindrómico”, un enfoque para el diagnóstico de infecciones que se basa en la presencia de síntomas: flujo vaginal, dolor en el abdomen y otros. Sin embargo, muchos estudios han mostrado que el enfoque sindrómico no es efectivo para diagnosticar ITS en mujeres. Investigadores del Population Council ensayaron otra estrategia para reducir el número de inserciones del DIU en mujeres con infecciones cervicales de transmisión sexual: las enfermeras dieron a las mujeres información sobre métodos de planificación familiar (PF) y su relación con factores de riesgo y formas de prevenir las ITS. Posteriormente, los médicos preguntaron a las mujeres qué método anticonceptivo preferían. El equipo de investigadores reclutó a 2,107 mujeres, la mitad para el grupo de intervención y la otra para el de control. Todas las participantes respondieron a un cuestionario sobre sus antecedentes, salud reproductiva y uso previo de anticonceptivos; también se les practicó un examen clínico y una prueba para detectar ITS. Después del examen físico, el médico anotaba su opinión sobre la conveniencia de insertar un DIU a cada paciente. Todas las mujeres regresaban a la clínica para recibir los resultados de sus pruebas, tratamiento (si era necesario) y un método anticonceptivo. Las mujeres del grupo de intervención recibían una sesión informativa individual con una enfermera que utilizaba un rotafolio. Al concluir, se les preguntaba qué método anticonceptivo consideraban el más apropiado para ellas. “Al principio de la sesión informativa, se invitaba a las mujeres a hacer preguntas a la enfermera”, explica Ana Langer, Directora Regional del Council para América Latina y el Caribe y una de las autoras del estudio. “No se les preguntaba si se consideraban expuestas al riesgo de contraer ITS debido a su comportamiento o al de su pareja”. Los médicos recomendaron el uso del DIU a 89% de las mujeres; en contraste, un porcentaje menor de las pacientes del grupo de intervención (58%) seleccionó dicho método. Entre las mujeres con infecciones cervicales de transmisión sexual (clamidia y gonorrea), los doctores recomendaron incorrectamente a 87% la inserción de un DIU, mientras que sólo 48% de esas mismas mujeres seleccionó para ellas el DIU. Además, un número mayor de mujeres infectadas que no infectadas eligió el condón como método anticonceptivo, mismo que es recomendado para evitar la transmisión sexual de infecciones. Nancy Sloan, también del Population Council y autora del estudio, comentó: “Las mujeres que recibieron información pudieron evaluar su propio riesgo de contraer ITS y seleccionar un método de PF adecuado mucho mejor que los doctores que les practicaron un examen clínico estándar; rara vez las mujeres hablan de comportamientos de riesgo con sus médicos”. “En general, las mujeres que solicitan servicios de PF deberían recibir información sobre ITS, métodos anticonceptivos y la relación entre ambos. Asimismo, se les debería permitir elegir el método de su preferencia, a menos que estuviera contraindicado para ellas”, añade otra de las autoras del estudio, Beverly Winikoff, Directora del Programa de Salud Reproductiva del Council. “Esto es más saludable para la mujer y le permite participar más en el cuidado de su propia salud reproductiva”. El equipo de investigadores recomienda replicar el estudio en regiones con mayor incidencia de gonorrea y clamidia y con una mezcla diferente de métodos anticonceptivos, para determinar si los hallazgos se pueden generalizar a otros escenarios. Este equipo estudia en la actualidad la influencia de ofrecer información en video en salas de espera de clínicas de PF, un recurso que sería menos costoso que la consejería personal y, por lo tanto, de implantación más viable en países en vías de desarrollo. Fuente Patrocinadores externos | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||